Primero preparamos el prefermento: mezclamos todos los ingredientes en un bote, tapamos y dejamos fermentar hasta que duplique el volumen, por ejemplo por la noche. El tiempo dependerá de la temperatura ambiente pero también de la fuerza la masa madre.
Cuando el prefermento haya duplicado el volumen, mezclamos todos los ingredientes, excepto la mantequilla, en un bol y amasamos.
Cuando la masa empiece a tomar forma vamos añadiendo la mantequilla por trozos, uno por uno, mientras seguimos amasando. Todo el proceso de amasado puede tardar entre unos 10 y 15 minutos.
Al final conseguimos una masa homogénea y elástica con la cual se trabaja muy bien. La tapamos en un bol y dejamos fermentar hasta que duplique el volumen, idealmente a una temperatura entre 25 y 28 grados. Esto tardará unas 4-6 horas.
Una vez la masa haya duplicado del volumen, la volcamos en una encimera ligeramente engrasada con aceite y la volvemos a amasar suavemente, para desgasificarla.
Luego separamos la masa en dos partes, una más grande y la otra más pequeña. La parte más grande la boleamos. De la parte más pequeña hacemos 6 piezas iguales y hacemos dos trenzas, suficientemente largas como para cubrir de forma bastante suelta la bola formada de la otra pieza de la masa.
Colocamos las dos trenzas por encima de la bola de la masa en forma de cruz y las dejamos sueltas para que la masa pueda crecer sin problema y sin romper las trenzas.
Colocamos la paska formada a un molde redondo de 20 centímetros de diámetro previamente cubierta de papel para hornear. Tapamos y dejamos de nuevo fermentar hasta que la paska duplique el volumen, idealmente a temperatura entre 25 y 28 grados Celsius. El tiempo dependerá de la temperatura. En mi caso fueron alrededor de 4 horas.
Cuando la paska haya doblado de volumen, precalentamos el horno a 175ºC.
Pintamos la paska con un huevo batido y horneamos durante aproximadamente 35-40 minutos. Si se empieza a tostar demasiado por arriba, podemos colocar un trozo de papel aluminio por encima.
Sacamos la paska del horno y la dejamos enfriar unos 5-10 minutos dentro del molde y luego la pasamos con cuidado encima de una rejilla para dejarla enfriar por completo.
Y ya está. Ahora toca disfrutar de un rico desayuno o merienda con este delicioso pan.