En un bol echamos el agua y lievito madre.
Con ayuda de dos cucharas separamos lievito madre en cachitos pequeños y mezclamos en el agua.
Echamos la harina y la semolina y mezclamos todo bien. Cubrimos el bol con un plato o con una bolsa de plástico y dejamos reposar media hora. Se activará la fermentolisis.
Echamos en el bol la sal y el aceite de oliva y amasamos bien. En mi caso he amasado 3min con la amasadora profesional de Kenwood a la velocidad más baja y luego un rato a mano. He dejado la masa reposar 5min y he repetido el mismo estilo de amasar (3min con la amasadora y luego un rato a mano).
Cubrimos el bol con un plato o con una bolsa de plástico y dejamos reposar durante 2 horas a temperatura ambiente. Durante estas dos horas hacemos pliegues cada 30 min - cogemos la masa con la manos humedecidas de un lado, estiramos bien a la altura, plegamos en el lado opuesto y giramos el bol 90 grados. Hacemos esto 4 veces alrededor de todo el bol.
Guardamos el bol con la masa en la nevera durante 24 horas.
Sacamos la masa y la echamos encima de un tapete espolvoreado con harina. Separamos en 4 partes iguales de las cuales formamos unas bolitas y las dejamos reposar durante 15-20 min.
De cada bol formamos una pizza redonda con la ayuda de manos. Echamos salsa de tomate, oregano y mozarella de base y luego los ingredientes según nuestro gusto.
Horneamos a serr posible encima de una piedra o plancha especial para hacer pizzas bien precalentada a 250ºC hasta que los bordes empiezan a estar dorados.
Sacamos del horno, cortamos y disfrutamos en buena compañía :-)